…pero echo la vista atrás y no
estoy equivocado. Tres años desde que pasaste a una vida nueva, diferente, pero
dónde seguro que sigues velando por nosotros.
No quisiera empezar estas líneas
sin pedirte disculpas. Si, perdón, ya que el año pasado falté a mi cita de escribirte…
pero estoy seguro de que no te molestó ya que nuestra relación es un continuo
que por muy lejos que estemos el uno del otro,
por mucho que parezca que me he podido olvidar de ti…sabes que no es
así.
Han pasado tres años desde aquel
hasta luego que nos dimos en tu cuarto, a los pies de tu cama. Ya no pudiste
luchar más y el sueño te pudo, sueño que aún perdura y que no volverás a
despertar pero que siempre lo haces en mi mente, en mi corazón.
Han pasado muchas cosas desde
entonces, ¿sabes? Hay nuevos miembros en la familia. Desde que no nos vemos,
puedo contarte que he sido padrino…por partida doble, casi ná! Tu hijo pequeño
confío en mí esa tarea, dándome la responsabilidad de cuidar de tu séptimo
nieto, Hugo. No tengo que explicarte mucho sobre él ya que estoy seguro que
desde tu balcón estas cuidando de él y ves lo parecido que es a tu hijo
pequeño.
Otro de los miembros que nos has
podido conocer es alguien más especial, si cabe. Está claro que somos una
familia muy unidad y que todos somos y nos queremos por igual pero…a ti no voy
a engañar. El pasado 1 de septiembre de 2013 llegó al mundo mi sobrino y tu
primer biznieto…si, tu primer biznieto, Mauro!
Al igual que hizo David con Hugo,
mi hermano me dio la tarea, tan bonita, de ser su protector en lo bueno y,
sobre todo, en lo malo, y ahí estamos. Sé, que al igual que con Hugo, no hace
falta que te cuente mucho, ya que seguro has estado viéndolo y cuidando de él
pero…que pena que no hayas podido cogerlos, abrazarlos o darles un simple beso.
Sabes que cuando vayan siendo mayores les hablaré de ti, de tus cosas, de tus
charlas en tu idioma, de tus rutas en bici, cacerías, lo que te gustaba
organizar una fiesta en casa, sobre todo a la hora de organizar las mesas…
Los días pasan pero tu recuerdo
sigue vivo en todos nosotros.
Ya me despido abuelo, pero solo
por este medio ya que yo seguiré contándote mis cosas y tú, escuchándome.
Pedirte que sigas cuidando de todos nosotros como hiciste en vida y como seguro
haces desde el lugar en el que estás. Si no te importa, da recuerdos a tantos
familiares que están reunidos contigo, en especial a una persona que se fue muy
pronto, cuando yo tenía 6 añitos, y que la vida no me dejó disfrutar de él como
si pude hacer contigo. Dile a mi abuelo Pepe que también se le echa de menos y
que, por favor, no sufra por nuestro Betis, que él sabe que salimos de todas
las situaciones y que esta temporada ascendemos!!
Abuelo, mandarte un beso enorme,
deseando que lo recibas allá donde estés y decirte que sigas escuchándome y
velando por mí y los tuyos.
Te quiero Manué!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario